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Los trastornos histéricos



Si has tenido la oportunidad de conocer a una persona histérica, sabrás que pueden ser altamente destructivas. Aunque no lo creas este tipo de personas tienen varias cualidades, pero generalmente terminan por hacer más difíciles las relaciones.

Indagando más acerca de lo que es la histeria, encontré que es una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el uno por ciento de la población mundial. Se encuadra dentro de los trastornos de somatización y se manifiesta en el paciente en forma de una angustia al suponer que padece diversos problemas físicos o psíquicos.

“Los trastornos histéricos pueden ocasionar múltiples problemas, tanto en el ambiente   laboral como personal, ya que esta patología provoca resentimientos, y si es crónico podría llevar a la desintegración de un núcleo”.

Pero conozcamos más a cerca de sus características negativas y positivas, así como las posibles soluciones para sobrellevar a este grupo de individuos.

La característica personal radica en que:

  • Infantiles y manipuladoras para obtener lo que buscan.
  • Dependientes, así que siempre buscan que alguien más les resuelva sus problemas
  • Ambivalentes, son sujetos que cambian y oscilan en sus afectos, pensamiento y acciones.
  • Dramatizan por medio del lenguaje, constantemente recurren a exagerar y distorsionar situaciones para hacer más interesantes sus relatos.
  • Para conseguir lo que buscan y cumplir sus anhelos usan a la gente, aparentan cercanía y cariño, cuando de fondo sólo buscan relaciones utilitarias.
  • En la mayoría de los casos se presentan como personalidades para salirse con la suya.
  • En resumen, son personas egocéntricas con poca tolerancia a la frustración.

Respecto de sus cualidades

  • Capacidad de liderazgo, ya que siempre buscan el mando y dominio de su medio laboral.
  • Competitividad y éxito, nunca pueden quedarse atrás.
  • Capacidad para hacer relaciones públicas o negocios, en las cuales se relacionan superficialmente y siempre buscan ventajas personales o laborales

En resumen,  llevar una relación con una persona histérica puede ser desgastante; no obstante, no todo es negativo. Si se capitalizan sus cualidades y se limitan sus evidentes defectos pueden ser personas altamente productivas, porque finalmente todos tenemos algo de histéricos.