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El juego en Psicología infantil


psicologia infantilAl recordar de cuando nuestra niñez, podemos darnos cuenta que los momentos gratos y la mayor parte de los recuerdo que tenemos están relacionados al juego. Y es que esa es la forma natural de aprender y comunicarse de un niño, a través del juego. Es por ello que al hablar de psicología infantil, en específico de la terapia, conocer y saber dar una interpretación al juego en los niños, permitirá dar cuenta de lo que les es difícil decir verbalmente.

Como resultado de tomar en cuenta el juego tenemos la “Terapia de juego”, el cual es una técnica psicoterapéutica la cual busca interpretar lo que el niño expresa a través del juego en relación a sus sentimientos y problemas. Por tanto el objetivo a lograr es que el niño se exprese, elabore y resuelva conflictos emocionales.

Para llevar a cabo la “Terapia de juego” se hace uso de juguetes que ayudarán a que se susciten ciertas conductas problema, lo cual ayudará a evaluar su comportamiento en general, es decir fortalezas y dificultades, nivelo de tolerancia a la frustración, dependencia e independencia, agresividad, entre otros.

Es así que tenemos por ejemplo juegos de expresión corporal, donde se involucra a todo el cuerpo a través del movimiento grueso, usando el movimiento fino para partes específicas del cuerpo, este tipo de juegos son usados  para reconstruir una relación confiable y sana con su propio cuerpo y reconocer sus fronteras y las de otros, en los niños que hayan sido dañados o maltratados de alguna forma.

Al hacer uso de juguetes de construcción y rompecabezas, se da la oportunidad de expresar al niño como se ha sentido, por ejemplo al demoler creaciones realizadas con los juguetes de construcción podríamos estar frente a una expresión vivida de sus sentimientos.

Determinar cuándo hacer uso de la “Terapia de juego” en psicología infantil, es importante, puesto que es beneficiosa en casos donde los niños se muestre irritables, tristes, temerosos o inseguros, desobedientes, tímidos, distraídos, introvertidos, desafiantes, niños víctimas de una crisis (divorcio de los padres o alguna pérdida), con baja autoestima o bajo rendimiento escolar, las que padecen de alguna enfermedad crónica o las que fueron víctimas de abuso sexual o maltrato psicológico o físico, las edades estarían comprendidas entre los 4 y 11 años.

Como se puede notar, más allá de la diversión, en el caso de los niños estamos hablando de una forma de expresarse ya que verbalmente aún se les dificulta hacerlo, algo que no se da en los adultos, quienes usan la palabra para comunicarse y expresarse.