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Depresión


Lo que conocemos de la depresión es una enfermedad común; pues según algunos expertos, la experiencia de estar deprimido, desde ligero a severo, se observa por lo menos una vez en la vida. Aquí desarrollaremos algunas tipos de terapias para la depresión.

Estar deprimido, no es algo que de pronto aparezca, habitualmente su inicio es poco claro y puede iniciar por síntomas corporales, de los llamados somáticos ( o somatiformes), que hacen pensar al deprimido, que está enfermos de algo diferente a la depresión. Dolores de cabeza, espalda, sensación de piernas y brazos pesados, fatiga, decaimiento, son datos iniciales de depresión. Posteriormente pueden aparecer las ideas de tristeza, de experiencias tristes, desagradables y embarazosas que se tuvo en el pasado, y entonces el paciente se aísla, se le dificulta el trato con los demás, se torna irritables, sombrío y finalmente, cuando menos espera está de nuevo deprimido.

Sibien es cierto que se puede recurrir a algunos consejos de como superar una depresión; desde el punto de vista psicológico se puede recurrir a las siguientes terapias para tratar esta enfermedad:

  • Terapia cognitivo-conductual: En la actualidad es la terapia más utilizada para tratar esta enfermedad, al igual que la ansiedad, el ataque de pánico y las fobias. Esta terapia se basa en tratar de que el paciente haga conscientes sus emociones y las relacione directamente con pensamientos automáticos irracionales que derivan en esa gran tristeza. En este tipo de terapia es fundamental la participación activa del paciente y se han visto muy buenos resultados en aquellos pacientes que combinan medicamentos antidepresivos y la terapia. En algunos países existen talleres gratuitos que tratan a las personas depresivas con este tipo de terapia.
  • Psicodinámica: se basa en la teoría de Freud, se concentra en trabajar conflictos no resueltos durante la infancia. El objetivo es interpretar, entender y reexperimentar los sentimientos iniciales.
  • Terapia interpersonal: Este tipo de terapia considera que en la infancia está el origen de dicha enfermedad, pero se enfoca en reducir los síntomas y padecimientos actuales. El objetivo es mejorar la interacción familiar y social y aumentar la autoestima a corto plazo.
  • Psicoterapia de soporte: Esta clase de tratamiento se trata de aconsejar, atender y entender a la persona cuando aparecen los contratiempos.

La elección de cada terapia dependerá de cada paciente. Por ello, si conoces a una persona depresiva lo importante es que la acompañes, y que le hagas saber que esta enfermedad se puede superar, con paciencia y constancia, pero se puede superar

En algunos casos, también pueden ayudar algunas técnicas para levantar el autoestima.

 

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